domingo, 11 de octubre de 2015

Portal a Tuya "Volver a empezar"


         ¡Hola gente linda!
         ¿Cómo están? Deseo que muy bien y que se cumplan todos sus sueños, sus anhelos, y que a pesar de todas las dificultades puedan ser felices.
         Les cuento que mi amiga Lucrecia Boris, su hijo Taty y la pareja de éste, Facundo, ya están viviendo en Tuya. Los jóvenes abrieron una escuelita de teatro para niños y adultos, ya son varios los que piensan anotarse. Otra novedad es que aprendí a manejar y ya hago los cambios normalmente, perdí el miedo. Loly dice que el miedo paraliza y es absolutamente negativo.
         En “La Milagrosa” todo marcha bien, ¡gracias a Dios! ¡Bueno, ahora que digo Dios, todo me da vueltas en la cabeza y el corazón! ¡Tengo un lío! No quiero hablarlo con el padre Américo porque me va a regañar o pensar que ando en cosas que me apartan de Dios, y la verdad, ¿para qué les voy a negar?, me interesa mucho, a pesar que no creo todo y me confunde lo que estoy empezando a escuchar, en principio de boca de Terry. Dicho sea de paso, no puedo comprender qué le pasó a la hija, ¡ya sé lo que él dice, pero mi mente no está preparada para aceptar sucesos que hasta ahora no entraban en el umbral de mi conciencia! (como dice Loly). Fui a llevar a la tía a casa de Terry y me quedé con la Eco en marcha esperando que entrase; él salió de lo más atento a recibirla y me invitó insistentemente a que bajase. Entramos a la casa y me convidó café con torta; reunidos junto al fuego del hogar, estuvimos buena parte de la tarde.
         Les decía que ando medio confundida respecto a Dios, no porque no crea en Él, sino por las versiones de Terry que se me cruzan y me dejan con un sentimiento de vacío o tristeza; me hacen pensar mucho, me hago replanteos y eso no estaba en mis planes de vida. Viví siempre de lo aprendido, aquello que nos fueron transmitiendo de generación en generación y me parecía que así, todo estaba bien. Hoy no lo sé, es como que a mi forma de pensar le hubiesen quitado el piso y quedó en el aire.
         Les cuento esto que me parece inconcebible. Terry dice que los humanos no nacimos ni de los monos, ni del barro de Eva, ni de la costilla de Adán. Dice que somos la creación de una raza extraterrestre, para que evolucionemos en este planeta (que antes era de otras razas) para bien de todas las razas comprometidas de una u otra forma en el proyecto. ¿? Ahí me lo quedé viendo con los ojos cuadrados. Me sorprendió. Me volví hacia Loly como para indicarle con una expresión que el viejo estaba “chapita”, pero ella solo me miró con dulzura y no aceptó lo que le transmitía. Terry siguió, dijo que durante siglos los humanos hemos llamado dioses y ángeles a “entidades” (así dijo) extraterrestres; que de ellos hay varias especies y ya están mezclados entre nosotros. Están los de luz y los de oscuridad. Dijo que Jesús, Buda y otros seres divinizados viven en otro plano y que tomaron cuerpo en la Tierra que es densa, para vivir la experiencia de la densidad. Agregó que los más “despiertos” usaron todas estas imágenes para controlarnos a través de las emociones y la “sacralización”; me acuerdo de cada palabra que dijo, es más, las anoté y busqué en el mataburros; algunas encontré ahí, otras en Google. Contó Terry que algunos quieren convencernos que nos crearon como raza esclava pero que eso no es así, sino que fuimos “sembrados en el planeta Tierra por los jardineros del espacio” para mejorar la evolución de todas las demás razas. Dice que los “jardineros” están enojados con nosotros porque hicimos bolsa muchas partes del planeta y contaminamos todo, y que además la raza blanca se tornó tan asquerosamente soberbia que esclavizó a la raza negra y consideró inferior y se abusó de otras razas. Según Terry hay negros, amarillos, rojos y blancos, porque fuimos traídos de distintas galaxias. ¿Se imaginan mi cara? No podía digerir todo aquello que oía, no lo podía asimilar, así que anduve con colitis el resto del día, tenía el estómago dado vuelta. Encima Raúl me notaba rara y no dejaba de preguntarme cosas. Al principio no quise decirle porque se iba a enojar con el yanqui y no podría visitarlo más, en pos de la tranquilidad conyugal; pero después le conté, porque hasta se había puesto a pensar que yo no lo quería como antes. Lo saqué de dudas contundentemente. Cuando supo lo que Terry me contó, me dijo: “ese viejo es un pelotudo con rodete”, y se retorció de risa.
         Sigo con lo que escuché y todavía repica en mi cabeza como un eco. Parece que los humanos (según el estrafalario Terry) tenemos dentro, algo de las doce razas planetarias que se conocen y que visitan o viven en la Tierra sin que nos demos cuenta todos. También, que dentro nuestro hay una parte oscura y otra de luz, y que la idea fue que como raza aprendiésemos a equilibrar esas dos fuerzas y de esa manera saldría como una especie de gen que calibraría a las otras en la diferencia que tienen entre sí, porque hay algunos que son oscuros y dañinos porque no tienen sentimientos como nosotros y hay otros que son muy espirituales o energéticos (“sutiles”, dijo). Nosotros estamos en el medio, pero como proyecto la mayoría somos un fracaso. Hacemos pelota todo y encima nos esclavizamos entre nosotros mismos, creamos guerras, muerte, desolación, sufrimiento y esa no fue la idea; ellos dicen que nos perdió el materialismo propio de la densidad planetaria y dejamos de sentir la parte luminosa que llevamos dentro. Sin embargo, dijo Terry (cuando me notó re-angustiada), que los humanos somos una raza maravillosa por nuestra capacidad de amar.
         Si algo de todo lo que dijo Terry se acerca a la verdad, pienso que somos unos tarados elevados a la décima potencia. Supuestamente el hecho de perfeccionarnos y poner en equilibrio lo espiritual y lo material, era la meta en nuestra creación y la verdad siento que estamos muy lejos de eso. ¿Y ahora, qué?, me pregunto. No puedo olvidarme de lo que oí, al contrario, pienso mucho en eso y aunque reniego y no quiero, estoy empezando a considerar algunas de esas cosas y a poner en tela de juicio otras que siempre fueron pilares en mi vida. ¡Qué sé yo!: Dios, los ángeles, no sé…
         Volví a la carga en la conversación con Terry, respecto a lo que le pasó a Mordelo y a su hija. Me explicó su teoría sobre mi perrito, diciendo que era un experimento para mejorar el ADN animal y que lo pusieron junto a los humanos para que su evolución fuese natural y ver qué pasaba, que los “creadores” vigilan todo con una especie de telescopio de largo alcance, que permite ver a través de las paredes y demás obstáculos. En cuanto a lo de la hija, dice que la ha vuelto a ver, que ella es una más de los evolucionados. Me contó que su esposa era estéril y que sin embargo, pudo concebir a la niña que nació de cinco meses. Algo imposible para nuestra raza, pensé, pero ¿cómo lo iba a contradecir? ¡Ya tiene bastante dolor con haber perdido a su hija! Si el viejo quiere subirse a esa fantasía para escaparle a la locura del dolor, ¡y bueno, no le hace mal a nadie!, pero de ahí a creerle…
         Terry sostiene que los gobiernos o los que manejan a los gobiernos, que según él son unos pocos tipos de porquería (habló de Elite y de Establishment, pero ni idea qué es eso), están en “connivencia” con las razas oscuras: los reptilianos, grises y anunnaki, que promueven en el humano las guerras, caos y todo lo malo; en realidad lo único que buscan es nuestra esclavitud hacia ellos.
         Le pregunté a Terry para ver qué decía, con quiénes estaba su hija; me respondió que es parte de los Arcturianos, quienes se contactan con él desde hace mucho tiempo y son los seres de luz más evolucionados. Me mostró una foto de su hija; se veía una joven hermosa con el cabello blanquecino, piel pálida y ojos azules; “así son ellos”, me dijo. Les cuento todo esto porque me parece que aunque sea un divague de Terry, suena alucinante. Me dejó patas arriba, pero no mal, pasa que es mucha teoría improbable para mi pobre sesera.
         Le dije: “¡Bueno, Terry, me voy, basta de estas cosas, de lo contrario voy a terminar en el psiquiatra!”. Él me respondió que tal como estaba manejado ese tema por las fuerzas oscuras, le parecía un horror, que mejor ni pronunciase esa palabra. ¿? Tengo una amiga que es psicóloga, Fany Orchueta; nos criamos juntas y es buena gente, ayuda a muchas personas que tienen las ideas alborotadas y me niego a creer que hace algo malo; se lo dije a Terry; él me explicó que se refería a la psiquiatría en sí y a ciertos psiquiatras importantes e influyentes, ya que los demás son instrumentos de ese poder nefasto.
         Pasando a otra cosa, les cuento que Antonio Cuevas hijo está re-feliz a raíz de que el año que viene comienza la facu; ahora les está enseñando música a las nenas de “La Milagrosa”.
         El domingo, para el día del padre, les hicimos un agasajo a todos los padres de Tuya en las instalaciones del club. Taty le regaló a Raúl un cubo de acrílico hermoso para la palanca de cambios del camión; me gustó el gesto porque él-ella, pobrecita, también tiene necesidad de padre y no lo tiene.
         Serena Maus y mi hijo Gonzalito andan pegoteados y pasan juntos todo el tiempo que pueden, porque ella va y viene a Bahía Blanca, que es donde vive.
         Ringo Walter y Florencia se ven enamoradísimos, ya estamos planeando la fiesta de bodas.
         El perrito que hallé en casa, lo tiene Astrea y lo bautizó Ummi.
         Buena gente, desde el portal de Tuya hacia el mundo, nada más por hoy y disculpen si les hice mucha ensalada, ¡no saben lo que es mi cabeza! La tía Loly me palmea la espalda y dice: “¡Ya va a pasar, Fiancita, despertar duele!...”
         Les dejo un abrazo inmenso y les digo hasta la próxima:

         Fianza Menditelli


         PD: ¡Una bomba! Se casan Nemesio Cárdenas, el dueño de la única zapatería de Tuya, con Mariquita Oyarán, tras treinta años de noviazgo. ¡Qué aguante! El sábado estamos de fiesta. Ellos se pasean re-acaramelados y me hace bien verlos así. El amor en cualquiera de sus manifestaciones cura todo mal, toda pena, todo dolor.

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